¿QUE ES LA TERAPIA SENSORIAL?

Paola Carolina Cortés Rodríguez y Enrique Roche. Universidad Miguel Hernández de Elche (España)

Todo el mundo necesita de la estimulación sensorial para comprender el mundo que le rodea. Así, la forma en que podemos obtener información del ambiente es a través de nuestros sentidos (la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato) y del movimiento. Nuestros sentidos están en constante diálogo con el entorno. El color de una pared, la textura de una silla, la intensidad de la luz, la acumulación de olores, o la brisa que entra por una ventana abierta, son ejemplos de sensaciones que podemos experimentar al mismo tiempo. Si recibimos demasiada estimulación podemos llegar a estar saturados. Sin embargo, si recibimos poca estimulación, podemos perder el interés por nuestro entorno y con ello la capacidad de hacer cosas. Hoy en día se reconoce que la privación de la estimulación sensorial y de una actividad adecuada tiene un efecto devastador sobre nuestro bienestar y salud.

Las personas mayores que están limitadas en sus capacidades físicas y cognitivas, necesitan participar en actividades que proporcionen estimulación multisensorial, ya que podrían no ser capaces de acceder a este tipo de estimulación por sí mismos. El nivel adecuado de estimulación sensorial ayuda a aliviar el estrés y el aburrimiento. El hecho de participar en una actividad también implica un acto de comunicación que mejora la sensación de confort y bienestar.

A finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, la educadora italiana María Montessori desarrolló un método de enseñanza a partir de la experiencia de trabajar con niños que tenían algún grado de discapacidad mental. En la década de los 90 la terapeuta ocupacional Patricia Wilbarger desarrolló un nuevo enfoque con el fin de hacer frente a la actitud defensiva sensorial, que se describe como «una constelación de síntomas que implican reacciones que evitan la experimentación de cualquier modalidad sensorial”. Wilbarger acuñó el término «dieta sensorial» para describir un programa de tratamiento para ayudar a las familias de niños con discapacidad mental a adaptarse a las actividades y satisfacer las necesidades sensoriales para mejorar el comportamiento funcional.

Sin embargo, los avances que se han llevado a cabo en el campo de la terapia sensorial no han sido sólo en población infantil. Hoy en día se utiliza este tipo de terapia en adultos que padecen de algún tipo de demencia o autismo y que se encuentran recluidos en centros asistenciales.

Las salas sensoriales o Entornos Multi-Sensoriales (MSE, por sus siglas en inglés), son espacios para disfrutar de una variedad de experiencias y donde la estimulación suave de los sentidos (vista, oído, tacto, gusto y olfato, junto con el movimiento) se puede experimentar de manera controlada. La estimulación puede ser aumentada o disminuida para que coincida con los intereses y necesidades terapéuticas del usuario. Tales espacios ofrecen una gama de actividades que pueden ser usadas, ya sea como estimulación sensorial o como terapia de relajación.Snoezelruimte

El concepto MSE, también conocido como Snoezelen® se originó en los Países Bajos a principios de los 80 desarrollado por dos terapeutas, Ad Verheul y Jan Hulsegge. El MSE se inició como un medio para proporcionar ocio y descanso para los adultos con discapacidades neurológicas profundas. Los primeros MSE eran tiendas de campaña que estaban amuebladas con apoyos sensoriales y equipos diseñados para estimular los sentidos primarios, creando una experiencia multisensorial para los visitantes. La respuesta a las instalaciones fue tan positiva, que conllevó a la construcción de la primera MSE permanente en el año 1989. Actualmente, los MSE se pueden encontrar a nivel internacional en hospitales, residencias, centros de día, entornos domésticos, escuelas e incluso prisiones.

Inicialmente, el MSE fue utilizado para actividades de ocio que incluyeron adultos con discapacidades de aprendizaje. Hoy en día también se aplica con éxito en otros grupos de usuarios, incluidas las personas con deficiencias cognitivas y físicas tales como el autismo, lesiones permanentes por trauma craneoencefálico, derrame cerebral, y aquellos con limitaciones de movimiento, visión y/o audición. El MSE ofrece la oportunidad de una actividad que está libre de las demandas cognitivas en un espacio que puede ser utilizado por los cuidadores, así como miembros de familia y cuidadores informales.

Los MSE convencionales contienen una gran variedad de equipos para estimular los sentidos, tales como: columnas de burbujas, proyector de imágenes temáticas, fibras ópticas de colores (para estimular la vista), reproductor de CD y sistema de sonido (para estimular el oído), fibras ópticas para trenzar (estimulación del tacto), distribuidores de aroma (para el olfato), camas de agua y sillas de vibración (para estimular el movimiento), equipos con interruptores (para provocar interacciones), entre otras cosas más.

Aunque poco se sabe acerca de cómo o por qué los MSE funcionan, estudios de investigación y pruebas anecdóticas han demostrado que las personas con demencia los encuentran agradables y relajantes. Después de pasar tiempo en una sala sensorial, los residentes en las últimas etapas de demencia muestran cambios positivos en el estado de ánimo y el comportamiento, y también un aumento de la atención a sus entornos.

Un error común frente a la idea de estimulación multisensorial es que suele centrarse principalmente en la estimulación visual. Sin embargo, todos los sentidos deben ser abordados. Esto incluye además de la vista, el tacto, el oído, el olfato y el gusto, conjuntamente con el movimiento. El sentido de la vista es a menudo sobrevalorado, mientras que la atención dedicada a los estímulos táctiles es limitada, ya que no hay suficiente variedad de materiales y objetos para tocar y explorar. Del mismo modo, muchas veces no es suficiente la estimulación dedicada a los sentidos del oído, el olfato y el gusto. La estimulación de la propiocepción (la orientación y el equilibrio) y el sentido kinestésico (posición y movimiento de brazos y piernas) son mayoritariamente los más descuidados.

Una buena solución es usar los equipos, elementos y materiales que sean multisensoriales en su diseño. Por ejemplo, instrumentos musicales o cojines perfumados hechos de diversos materiales ofrecen una oportunidad más amplia para explorar estimulaciones visuales, táctiles, auditivas y olfativas y provocar el movimiento.

La luz, las imágenes, el color, los materiales de diversas cualidades ópticas (por ejemplo, brillante, reflectante, transparente) son utilizados para estimular el sentido de la vista. Materiales y objetos que ofrecen diversas superficies, la textura y la sensación, la temperatura, el viento, la vibración son elementos que sirven para estimular el sentido del tacto. Para la estimulación auditiva se utiliza la música, el sonido, temas ambientales (canto de los pájaros, las olas del mar), instrumentos, objetos de uso cotidiano (cubiertos, tejidos). Las esencias de aromaterapia, bolsas de lavanda, flores y olores de animales estimulan el sentido del olfato. La estimulación sensorial también puede facilitarse a través de una amplia gama de acciones y actividades. El olfato puede ser estimulado activamente a través de preparación de alimentos con olores característicos: ollas llenas de especias como clavo o canela, o hierbas, tales como hojas de menta, jugo de limón o ralladura, etc. Además, los alimentos pueden a la vez estimular el sentido del gusto al ser consumidos. Las bebidas (frías o calientes), alimentos con textura (por ejemplo, las palomitas y la jalea real), frutas, pasteles con colores son ejemplos de alimentos multisensoriales que no sólo servirán para degustar, sino también por su textura y color, estimularán otros sentidos. En la estimulación sensorial es muy importante saber acerca de las preferencias individuales de los sujetos y las experiencias pasadas para adaptar cada sesión de trabajo.

Continuando con el sentido del gusto, éste es a menudo infrautilizado como componente en una experiencia multisensorial. Sin embargo, es una poderosa manera de entender lo que está sucediendo a nuestro alrededor. El sabor puede provocar recuerdos, así como emociones. El sabor también es muy personal por lo que se debe garantizar que el personal evaluador tenga una clara información de los gustos y “disgustos” de la persona.

La textura de los alimentos es también un elemento que provoca respuestas. Por ejemplo, texturas cremosas suaves pueden ser calmantes (chupar el chocolate). Los residentes también pueden tener fuertes respuestas a ciertas texturas así, una vez más, se debe tener en cuenta el gusto personal. Estimular el sentido del gusto conduce a los individuos a responder y recordar sensaciones que tenían respecto a su alimentación, contribuyendo a un mejor estado nutricional que conlleve a un mejor estado de salud. Una sesión sensorial se puede utilizar para alentar a los participantes a ingerir más líquido dentro de ese tiempo, a tener una mejor deglución (en caso de problemas de disfagia) y también a tener más independencia y evitar el rechazo de los alimentos en cada comida.

El proyecto GYMSEN financiado por el Programa Erasmus+ de la Unión Europea, pretende trabajar aspectos de la estimulación sensorial relacionados con la alimentación de las personas mayores con el objetivo de conseguir una mejora en el estado nutricional y a largo plazo en la calidad de vida de las mismas. GYMSEN es el consorcio de diferentes asociaciones e instituciones implicadas en esta tarea:
– Universidad Miguel Hernández (UMH): Líder de GYMSEN que trabaja desde hace más de 10 años en el proyecto del Aula de la Universidad de la Experiencia. En este proyecto, personas mayores acceden a clases en la UMH sobre diversos temas y participan en diversas actividades organizadas por la UMH. Esperamos que en este curso, estas personas experimenten los talleres de estimulación sensorial que les ofrecerá GYMSEN como ancianos intelectualmente activos.
– AINIA y SP: Se trata de 2 centros tecnológicos de España y Suecia con contrastada experiencia en temas relacionados con el consumo de alimentos, gustos y apetencias de los consumidores y estimulación sensorial.
– AAADRD: Es la Asociación Ateniense para la Enfermedad de Alzheimer y Dolencias Relacionadas van a experimentar los talleres de GYMSEN en enfermos de Alzheimer.
– ANS: Esta asociación italiana trabaja con residencias de ancianos y va a montar talleres de estimulación sensorial diseñados por GYMSEN con ancianos institucionalizados.
– ERA: Esta institución en la República Checa también se ha interesado en el proyecto GYMSEN y va a proponer los talleres de estimulación sensorial a ancianos intelectualmente inactivos.
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