Enfermedades Cardiovasculares

El corazón es el órgano clave del aparato circulatorio. La función de este músculo es bombear sangre a todo el 2000px-Main_complications_of_persistent_high_blood_pressure.svgorganismo. Generalmente, late entre 60 y 100 veces por minuto, pero en determinadas ocasiones (por ejemplo durante la actividad física) puede hacerlo mucho más rápido. El corazón recibe mensajes que le indican cuánta sangre debe bombear, incrementando el ritmo cardiaco y adaptándose así a las necesidades de la persona. Durante el sueño, el corazón bombea sangre para proporcionar el oxígeno que necesita el cuerpo durante el descanso. Durante el ejercicio intenso o bajo estados de presión el corazón bombea con más rapidez para aumentar el suministro de oxígeno ante una situación de alarma.

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) afectan al corazón y a los vasos sanguíneos con diferentes y múltiples patologías. Muchas de estas patologías se encuentran asociadas a patrones de vida desestructurados, como el sedentarismo y una incorrecta alimentación. Es por ello, que adoptar unos buenos hábitos de vida puede ayudar en gran medida a controlar, prevenir y/o tratar muchas de estas enfermedades.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las ECV causan 17.5 millones de muertes en el mundo cada año y constituyen la primera causa de mortalidad en los países desarrollados. Cabe destacar que, pese a que año tras año, las ECV se mantienen en el primer puesto, su peso relativo en el total de defunciones sigue reduciéndose. Esto no es así en los países en vías de desarrollo, donde hay un incremento significativo de las ECV. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el año 2007, España fue uno de los países con menor mortalidad por ECV, aunque estas enfermedades se mantuvieron en el año 2007 como primera causa de muerte, con un 32,2% del total de fallecimientos. Por su parte, los cánceres se mantuvieron en segundo lugar con un 26.8% de defunciones y el tercer lugar correspondió a las enfermedades del sistema respiratorio con un 11.4% de muertes.

  • Existen diversos tipos de ECV, agrupándose en dos categorías:
    • Las congénitas. Son anomalías en el corazón, presentes desde el nacimiento.
    • Las adquiridas a lo largo de la vida. Son las más prevalentes y relacionadas con el estilo de vida , algunas de ellas son:

 

Enfermedad coronaria

Las coronarias son los vasos que suministran sangre al propio músculo cardiaco. Se trata de la afección cardiaca más común en los adultos y personas mayores, comienza con una irritación o lesión de la capa celular en el interior de la pared arterial: el endotelio. Dicha lesión se produce por una acumulación de macrófagos en la capa íntima (entre el endotelio y la capa muscular lisa) de la arteria. Dichos macrófagos derivan de monocitos circulantes que se han cargado de grasa y de colesterol, depositándose con el tiempo en la íntima y produciendo un engrosamiento que reduce el flujo sanguíneo en el vaso afectado. La zona de engrosamiento (llamada placa de ateroma) se llena de una sustancia blanda, formada por diversas materias grasas, principalmente colesterol, células musculares lisas y células del tejido conjuntivo. Los ateromas pueden localizarse en cualquier arteria de tamaño grande y mediano, pero, por lo general, se forman donde las arterias se ramifican (presumiblemente porque la turbulencia constante de estas zonas, que lesiona la pared arterial, favorece la formación del ateroma). En el caso de que la placa se produzca en las coronarias se reduce el suministro de sangre al corazón.

La enfermedad coronaria tiene diversas manifestaciones. Algunas veces se presenta súbitamente y otras avanza de un modo gradual, siguiendo un curso previsible. Una forma muy peligrosa es la isquemia silenciosa. En este caso se produce una obstrucción en la arteria que no presenta síntomas y puede terminar en un grave ataque cardiaco sin dolor inicial. La placa de ateroma o parte de ella puede desprenderse y formar trombos que pueden obstruir totalmente pequeños vasos que irrigan el cerebro, generando un accidente cerebrovascular. Si el trombo interrumpe el flujo sanguíneo que se dirige al corazón puede llegar a producir un paro cardiaco acompañado de una cardiopatía isquémica (falta de oxígeno) dando lugar al infarto de miocardio, que es la necrosis (muerte de los tejidos) de un segmento del corazón debido a la obstrucción de la arteria coronaria. A menos que el flujo de sangre se reanude en pocos minutos, el daño al músculo aumenta y la capacidad del corazón de recuperarse y bombear sangre puede verse comprometida.

 

Hiperlipidemia/hipercolesterolemia

Con esta denominación se indican las patologías en las que los lípidos (principalmente triglicéridos) o el colesterol se Coronary_heart_disease-atherosclerosisencuentran elevados en sangre. El colesterol es una sustancia grasa que se encuentra en todas las células del organismo y es producida normalmente por el hígado, interviene en la formación de las membranas celulares, y también en la producción de compuestos como hormonas y sales biliares. El organismo obtiene colesterol adicional de los alimentos de origen animal (carne, huevos, mariscos, pescados y productos lácteos). El exceso de colesterol y triglicéridos en la sangre, es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades del corazón, como ya se ha visto, correlacionándose muy positivamente con el desarrollo de la placa de ateroma y con el accidente cerebro-cardiovascular. El colesterol y los lípidos se transportan en la sangre por medio de lipoproteínas. Los tipos más importantes de lipoproteínas son: las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las lipoproteínas de alta densidad (HDL). Los altos niveles de LDL son los que se correlacionan con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, mientras que los niveles elevados de HDL indican un bajo riesgo.

 

Hipertensión (presión sanguínea elevada)

El corazón actúa como una bomba que envía al organismo alrededor de 5 L de sangre por minuto. Cuando el corazón se contrae, impulsa la sangre hacia las arterias. La presión más alta alcanzada se llama sistólica o máxima. Cuando se relaja, la presión más baja se denomina diastólica o mínima. Una presión normal para una persona adulta es menor de 120/80 mm Hg o «12/8».

La hipertensión arterial es una enfermedad causada por un endurecimiento de la pared arterial (por ejemplo por la Blood_pressure_measurement_(2009)formación de una placa de ateroma) o por un exceso de líquido en circulación (por ejemplo por retención hidrosalina). Cuando la presión sanguínea de una persona es significativamente superior al nivel normal, puede provocar a largo plazo daños al corazón y a las arterias, así como a otros órganos del cuerpo. Se considera que una persona tiene hipertensión arterial cuando después de controles reiterados de la presión arterial, ésta es igual o mayor de 140/90 mm Hg o «14/9». Es importante destacar que no se puede hacer el diagnostico de hipertensión, ni determinar su severidad, con una toma aislada de presión arterial.

 

Síndrome metabólico

Se define así a un conjunto de manifestaciones clínicas que predisponen al sujeto a un elevado riesgo de patología cardiovascular grave. Los criterios diagnósticos no están unificados por la comunidad científica. Para la Asociación Americana del Corazón, existe síndrome metabólico cuando en un sujeto se cumplen tres o más de los siguientes criterios:

En conclusión, un estilo de vida saludable es lo más recomendable para prevenir estas enfermedades. Evitar el sobrepeso, reducir el estrés y la ansiedad, practicar a diario una actividad deportiva ligera y mantener una dieta saludable (preferentemente pobre en azúcares simples, sodio y grasas saturadas) es fundamental para mantener un correcto funcionamiento del sistema cardiovascular y alargar así la esperanza y la calidad de vida.