MECANISMOS DE INTEGRACIÓN MULTISENSORIAL DURANTE EL ENVEJECIMIENTO

Fernández López, Mª Angeles. Alumna del Master en Biotecnología y Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández. Curso 2015-2016.

Artículo comentado: Freiherr J, Lundström JN, Habel U, Reetz K. Multisensory integration mechanisms during aging. Frontiers in Human Neuroscience 2013; 7: Article 863. doi: 10.3389/fnhum.2013.00863

La manera de interactuar con el medio que nos rodea es gracias a los sistemas sensoriales. Los sentidos proporcionan una información complementaria y subjetiva del entorno, siendo esta información de vital importancia para una correcta percepción, procesamiento cognitivo y control de la acción, de manera que pueda realizarse de una manera segura y automatizada.

La mayoría de las percepciones cotidianas se transportan por múltiples sistemas sensoriales, como el olfativo, auditivo, visual, gustativo y el táctil. El cerebro presenta la capacidad para integrar toda esta información y devolver una señal única y coherente, eliminando señales de ruido que puedan interferir con la información principal. Sin embargo, también se ha demostrado que la percepción de un estímulo se puede ver favorecida gracias a la combinación con otros sentidos. Es por ello, que se dice que la integración multisensorial juega un papel de vital importancia en la vida cotidiana, facilitando y mejorando la percepción así como las capacidades del ser humano.

 

Por todo ello, la integración multisensorial sigue una serie de principios:

  • Los estímulos unimodales deben aplicarse dentro de una cierta ventana temporal.
  • Es necesaria una concordancia espacial de los estímulos para la correcta integración.
  • Es necesaria una congruencia semántica o contextual.
  • Siguen el principio de efectividad inversa, es decir, son más eficaces cuanto menos intensos y ambiguos sean los estímulos individuales.

Los estudios preliminares sugirieron varias regiones cerebrales implicadas de manera notable en la red neuronal especializada en el procesamiento de datos para una correcta integración multisensorial, como por ejemplo el colículo superior. Sin embargo, estudios más modernos utilizando nuevas tecnologías han demostrado un mayor número de regiones implicadas en tales procesos, tales como el surco temporal superior, el surco intraparietal, la ínsula, zonas orbitales y ventrales de la corteza frontal y el hipocampo.

La investigación en este área se divide en dos vías. Una se dedica al estudio de la integración multisensorial por medio de la observación de objetos y una segunda se centra en la percepción emocional. Por todo ello, el objetivo principal de esta revisión, es tratar de acercar el conocimiento sobre la integración multisensorial centrándose principalmente en las respuestas conductuales y neuronales que ocurren durante el envejecimiento, con especial interés en las enfermedades relacionadas la edad.

 

Si se observan los cambios demográficos de la sociedad, se aprecia la importancia que tiene para el futuro el comprender con mayor claridad los procesos desencadenados durante el envejecimiento, ya que éste implica una serie de cambios que van en detrimento de la calidad de vida. Así una primera pregunta clave en todo este proceso es: ¿Qué cambios en la capacidad de integración multisensorial se producen durante el envejecimiento en las personas que envejecen de manera saludable?

A medida que el individuo envejece, experimenta una disminución de los cinco sentidos, al igual que existe un deterioro cognitivo y de las capacidades motoras. Estudios actuales están dando información sobre la complejidad en cambios estructurales que ocurren en el cerebro durante el envejecimiento. Así, se ha observado una disminución del volumen cerebral del 0,2% por año, que se acelera hacia una pérdida anual de 0,5% a los 60 años de edad y más de 0,5% por encima de dicha edad. Por tanto, existe una pérdida de materia gris y disminución del córtex durante el envejecimiento. Por tanto, es evidente que existen cambios durante el proceso de envejecimiento en la red neuronal que controla la integración multisensorial. Sin embargo, existen estudios que muestran datos sobre un mantenimiento en la respuesta e incluso cierta mejora frente a determinados estímulos en personas en proceso de envejecimiento avanzado, frente a personas que inician dicho periodo. Estas diferencias, se observan por las distintas capacidades en la creación de ventanas temporales de respuesta, así como de la capacidad de eliminar ruido de las señales recibidas para la integración multisensorial. Por ello, los factores que han permitido este mantenimiento de la capacidad multisensorial, así como el tipo de estímulos son una intensa área de trabajo.

Con respecto al estudio de las enfermedades neurodegenerativas, se han realizado trabajos para analizar y comprender estas modificaciones y de cómo se ve afectada la capacidad de procesamiento para una correcta integración multisensorial. El Alzheimer es la patología más estudiada, al tratarse de la forma más común de demencia y afectar a 24,3 millones de personas en todo el mundo, con una importante carga social y económica. Los estudios con este grupo de pacientes muestran el gran valor de la intervención temprana, resultando de esta forma en mejoras de la calidad de vida.

Como conclusión, debido al cambio demográfico que está experimentando la sociedad industrializada, se hace necesario comprender los procesos asociados a la capacidad de integración multisensorial, ya que pérdidas de dichas capacidades van a estar fuertemente relacionadas con la pérdida de calidad de vida a lo largo del envejecimiento. Las nuevas líneas de investigación parecen arrojar información que muestra que existen posibilidades sobre la mejora o el mantenimiento de estas facultades durante el envejecimiento lo cual hace que sea un campo de estudio de alta relevancia.